Que me avergüenzo de no haber escrito cuando la realidad esta más presente. No voy a retomar mi vuelta explicando lo que ocurre, porque no creo que seamos tan ciegos para darnos cuenta; pero si tan tontos para no ponerle remedio.
Porque vosotros pensáis que cuando un niño esta estudiando no oye lo que sus padres están discutiendo. El niño sabe que su padre esta en paro, que su madre también y sabe perfectamente que ellos no le van a contar que en tres días no tienen casa.
Os pensáis que por tener 15 años podéis cargarnos con pensamientos que no son los nuestros.
Como un adolescente que tiene sentimientos (o como lo llamáis vosotros ''pubertad''), porque él no es una planta a la que tienes que regar con un cuentagotas, y piensa que quiere estudiar teatro. Su padre se ríe delante de sus palabras pensando que su hijo esta bromeando y que lo que en realidad va a estudiar es ingeniería aeronáutica porque tiene una mente privilegiada y no la va a malgastar en lo que le gusta.
Avancemos en el tiempo. Veinte años después ese adolescente es un hombre desgraciado. Puede tener todo el dinero que quiera, una mujer preciosa y un trabajo que le llena de fama, pero será desgraciado.
<<¿Por qué no le dijo a sus padres lo que de verdad quería hacer?>> pensareis algunos.
JA. ¿Alguna vez os habéis parado a contar las veces que habéis hecho lo que creéis que es lo mejor para vuestros hijos y lo que es mejor para vuestros hijos?. ¿Cuantas veces habéis cargado a vuestros hijos de ordenes como si fueran robots con un cartelito en su cerebro que pone ''Inserte aquí su orden''?
Pero no solo eso. Ahora pensad en las veces que habéis aconsejado a vuestros hijos, ¿le habéis dejado hablar y decir lo que él pensaba de la situación? Ah... Ya veo...
Preferís cargarnos de criticas, órdenes y deberes que no queremos hacer y que en una vida futura nos servirán para ser jefes de una gran empresa y ver como nuestros empleados son unos desdichados que tienen un sueldo de mierda para dar de comer a sus hijos, hasta que explotemos como palomitas de maíz en una resbaladiza sartén pringada de aceite ¡POP!
...
Pues yo no quiero eso. Ni para mi, ni para nadie. Porque es el peor destino de todos, ver como tus sueños se hacen pedazos machacados gracias a una palabra de seis letras y unos señores incompetentes.
Si, si, estoy hablando de la crisis y no, no estoy hablando de los políticos. Estoy hablando de los Señores Ciudadanos y Señores padres que piensan que arreglaremos el futuro, pero no hacen más que ponérnoslo cada vez más difícil.
¿Cómo creen que vamos a arreglar la crisis? ¿Con una varita mágica? ¿Os pensáis que por que todos nos hagamos científicos vamos a conseguir algo?
La única solución que hay no está en las falsas palabras de los políticos, ni en los números de los economistas, ni el las probetas de los científicos; está en ese pequeño ejemplar de ''mini-adulto'' de mirada brillante e inocente que su sonrisa te alegra el día de perros que has tenido buscando trabajo y que tienes en su habitación estudiando un idioma que en un futuro le servirá para arreglar el mundo, mientras tú estás leyendo por casualidad estas palabras salidas de las manos de una niña de 15 años víctima
...
Os voy a poner unos deberes ya que os gustan tanto:
Entra en la habitación de tu hijo y escúchale ya veras que no es tan duro escuchar las palabras <<Yo no quiero hacer fórmulas químicas, yo quiero escribir y actuar>>
