Rebeldes es un libro que narra la historia de las calles, sus habitantes y sus conflictos. Es un libro muy profundo en el que narra una fantástica historia sobre greasers y socs. Pero no sere yo quien os desvele el secreto que os aguarda estas intrépidas páginas.
En cierta ocasión, absorbiendo las palabras del libro, me encontré con esto:
De la naturaleza el primer verde es oro
Su matiz más difícil de asir;
Su más temprana hoja es flor,
Pero por una hora tan sólo.
Luego la hoja es hoja queda.
Así se abate el Edén de la tristeza,
Así se sume en el día el amanecer.
Nada dorado puede permanecer.
La primera vez que lo leí fue de enterarme misa la mitad. La segunda ya pude comprender que hablaba de la naturaleza, en concreto el amanecer. La tercera profundización comprendí que relataba la vida; pero, cuando apunto estaba de comprender el verdadero significado del poema el la cuarta revisión, toda esperanza de llegar a comprender se desvaneció como un terremoto, dejando restos sin vida y volviendo a la misma situación del principio. ¿Qué significa? ¿De que habla? ¿Porqué?
estaba apunto de darme por vencida cuando pensé en seguir leyendo. Y así lo hice.
Cuando acabé el libro las lagrimas no eran las únicas que caían. Mis esperanzas tocaron suelo. Mis esperanzas de ser feliz desaparecieron como desaparece un mago. Sin quererlo ni beberlo me sentí una humana. Solo eso. Humana. Tras varios minutos de shock, corrí al baño y miré al espejo. No ví una chica recien levantada con lagañas en los ojos, tampoco ví una chica llorando apesar de que había leído un libro verdaderamente trágico. No me vi a mí. Ví como el regalo mas preciado que se me pudo entregar se estaba marchando, y no tenía tiempo para agarrarlo con fuerza para que no escapara. Se largaba, me dejaba tirada como si de una bolsa de basura se tratara. Me dejaba insignificante, sin vida, sin sentimientos, sin brillo en los ojos, sin sonrisa en los labios y sin motivos para sonreír solo para pensar y reprochar.
Me inspeccioné de arriba a bajo, de dentro a fuera, de lado a lado, y efectivamente lo perdía. Es un regalo especial, hermoso,... Es de oro. Y el oro si lo dejas en la puerta de la calle al día siguiente no lo recuperas. es un regalo que cuando lo poseemos nos convierte en oro y nos hace resplandecer por encima de todo ser o cosa. Nos hace sentirnos los reyes del un mundo y que este se arrodilla a nuestros pies. Pero desgraciadamente los humanos no se dan cuenta de esto, no se dan cuenta de las personas que brillan y las apisotean. Estan tan ocupados en sobrevivir que no se preocupan por vivir. Andan por la tierra creyendo que es suya e imaginando que son los reyes; pero en realidad los reyes son ellas, las personas de oro, y sin darse cuenta o hasta queriendo estan apagando su brillo. Su brillo desprende una fuerza interior desbordante, por eso, yo no quiero perderlo. No quiero que mi brillo se vaya, pero por culpa de esos humanos se esta muriendo y estoy empezando a ser una más.
Tenía la cabeza gacha, era incapaz de mirarme otra vez y verme. No volvería a caer en la tentación y levantando la cabeza me seque las lagrimas y dije:
''No. No van a poder conmigo. Seré siempre oro''
El debil brillo de mis ojos llameo alegremente.
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